"La violencia es la cara del temor".

- Nelsa Curbelo -


¿Qué te hace fuerte?





Nelsa Curbelo

Uruguaya, ecuatoriana, de aquí y de allá. Su espíritu aventurero e inconformista la empujó a convertirse en una nómada cuando, siendo apenas una muchacha y a escondidas de sus padres, Nelsa Curbelo Cora (1/11/1941) cruzó el Atlántico desde su natal Montevideo hasta Francia para unirse a una hermandad católica.
Tomada de wikipeacewomen.org.
Tal vez sus seres queridos creyeron que la aciaga realidad que asolaba a gran parte del mundo en los años 40 y 50 la empujaría a echar raíces en su país, al que llegaban miles de personas huyendo de los estragos de la Segunda Guerra Mundial. No fue así.
Criada en una familia atea de clase media, se rebeló por primera vez a los 15 años, cuando conoció la Biblia. Impulsada por sus sueños, o quizás por su instinto, sentía la necesidad de encontrar el que hoy denomina su segundo nombre, el que realmente la define: “Libertad”. Decidió que sería religiosa y se marchó a tierras galas. “No me he guiado por lo que piensan o esperan de mí, ni siquiera mis padres”, asegura con una mezcla de firmeza y ternura.

¿Cómo decidiste ser…?




Una vez en Francia, oyó sobre la obra que monseñor Leónidas Proaño estaba llevando a cabo en los Andes ecuatorianos. Su lucha por promover el acceso de los indígenas a la vida pública y la política, en un contexto de opresión, exclusión y marginación, inspiró a Nelsa, que en la década de los 70 aterrizó en Ecuador: “Por eso fui a Riobamba. Convencí a mi comunidad de que había que ir porque me interesaba la labor que monseñor Proaño estaba realizando”.
Reportaje de la revista Hogar sobre su lucha por la paz.
Desde entonces, la voz de esta defensora a ultranza de la paz, cuyas reflexiones aparecen recogidas en libros como ‘Con el pueblo de camino’ o ‘Aprender del conflicto’, se ha escuchado en todos aquellos lugares donde la violencia ha destruido hogares e ilusiones. Perú, durante los años más crudos de Sendero Luminoso; Nicaragua, donde medió entre los sandinistas y la contra; Colombia, donde hizo lo propio entre paramilitares y guerrilleros; Ecuador, donde se afanó por poner freno a los enfrentamientos entre las pandillas de Guayaquil.
Los avances que ha obtenido en tierras ecuatorianas con la ONG Ser Paz, que ella misma dirige, son uno de sus mayores logros. Por ejemplo, ha desarrollado procesos de formación e implementación de actividades socializadoras, como el fútbol callejero, para potenciar las cualidades de los jóvenes que integran las pandillas. Porque su objetivo es “actuar en la construcción de la paz y el manejo de conflictos”. De hecho, según las cifras que maneja Ser Paz, las disputas entre agrupaciones han bajado un 70 %.
Tomada de buenosaires.gob.ar.
Nelsa, nominada al Premio Nobel de la Paz en 2005 y elegida Mujer del Año en cinco ocasiones, nunca ha sentido miedo. Asegura que todas sus vivencias la volvieron más inconsciente ante el peligro y, al mismo tiempo, le sirvieron para comprender que ella y el delincuente no son tan diferentes, que todos somos personas, que todos tenemos anhelos, que “la violencia no es otra cosa sino la cara del temor”. Por eso le disgusta tanto que “los seres humanos, en vez de resolver, generen más conflictos”.
Conferencia en TEDxPeñas.

Conoce a cada una de ellas