"En el momento en que no ayudo, no me siento tranquila".

- Inés Campaz -


¿Qué te hace fuerte?



Inés Campaz

A los 12 años, se dio cuenta de que el color de su piel era, para muchos paisanos, una especie de condena, un obstáculo insalvable para alcanzar el éxito, un mal del que debían huir. Pero a esa misma edad comprendió que los prejuicios y las miradas esquivas nacían de la desinformación, la ignorancia, el clasismo y la falta de educación.
Inés María Campaz Angulo nació en la provincia verde de Ecuador, Esmeraldas, el 15 de enero de 1967. Hoy goza del respeto, el cariño y el reconocimiento de miles de compatriotas por la intensa labor de evangelización que ha emprendido en distintos lugares del país y por su lucha incansable contra las injusticias sociales.
Su tarea no se ciñe a predicar la Biblia. La misión que desarrolla junto a otras 25 madres en Guayaquil, donde reside desde los 13 años, va mucho más allá. Inés no entiende la vida si no es para trabajar allí donde sus vecinos son más vulnerables al racismo y la violencia intrafamiliar.
Tomada de eltelegrafo.com
En algunos momentos creyó flaquear. Se sintió frágil, sin fuerzas, aunque las experiencias que recolectó a lo largo de ese camino empedrado y lleno de obstáculos le ayudaron a encontrar su entereza en el mismo lugar donde anidaban sus miedos: en sus entrañas.
Enfermera auxiliar y entregada activista afroecuatoriana, sus causas se han centrado siempre en problemas sociales que, de manera más o menos directa, la han sacudido. Como, por ejemplo, la erradicación de la violencia contra la mujer, para ella el desafío más importante que afrontan las mujeres ecuatorianas y la sociedad en general.

Nota biográfica en El Telégrafo.

Inés vivió esta lacra en su propia piel. Aún recuerda el día en que su pareja la amenazó de muerte, después de varios episodios de presuntos abusos. Entonces trataba de ser un referente para los demás y defender a terceras personas, a menudo desconocidas, mientras en casa sufría en silencio. Eso le hizo comprender que no podría ayudar a sus paisanos si no se ayudaba antes a sí misma. “Aquel evento me cambió la vida por completo. Me hizo tomar decisiones y un nuevo rumbo junto a mis cuatro hijas”, evoca.

¿Cómo decidiste ser…?


Inés ha prosperado. Hoy combina el liderazgo de un proyecto empresarial y ese tenaz activismo con el que se ganó el apodo de ‘Mami Inés’. Pero no se limita a defender a las mujeres o a los afroecuatorianos. La esmeraldeña alza la voz por el empoderamiento de todas aquellas personas, que sin importar su condición social, se han visto vulneradas. Una tarea con la que actualmente brinda apoyo a 400 personas, con edades comprendidas entre los 12 años y la tercera edad, y que le motiva para seguir predicando: “Me describe la solidaridad. Por eso en el momento en que no ayudo no me siento tranquila”.
Inés Campaz es un ejemplo. Porque las dificultades de su propia vida no minaron su vocación de servir a los demás. Más bien al contrario. “Si hay un obstáculo que nos hace caer, más adelante nos va a servir como un peldaño para escalar en la vida y avanzar”.

Conoce a cada una de ellas