Boletín 28 de septiembre de 2017

Mantener intacta la belleza

Hoy comenzamos nuestro recorrido a 972 km de la costa de Ecuador, en un verdadero paraíso natural de 22 islas y 107 islotes que se estima se formaron hace 8 millones de años. Se trata de las Islas Galápagos, descubiertas por azar el 10 de marzo de 1535.

Utilizadas por piratas, balleneros, científicos, fue sede de bases experimentales y hasta militares, las Galápagos fueron declaradas Parque Nacional en 1599, y Patrimonio Natural de la Humanidad, en 1978, además de considerarse como reserva de biósfera, reserva marina y reserva de flora y fauna.

Este año este territorio fue vulnerado y sus especies atacadas con fines comerciales y esto nos ha llevado a reflexionar sobre la fragilidad del medio ambiente y la responsabilidad que todos tenemos que asumir para su conservación.

El patrimonio natural del planeta corre peligro y son necesarias acciones ya que en todo lugar se puede encontrar especies vulnerables y es así como nos trasladamos al Parque Nacional Cayambe-Coca hogar de uno de los mamíferos íconos de la zona andina, el oso de anteojos. Este animal habita en los páranos y es una especie en estado de vulnerabilidad, que ahora es conocida y protegida por la mayoría de habitantes de la región.

 

Pero también queremos hablarle de lo deleitante que es descubrir y conocer la riqueza de nuestro patrimonio cultural que hoy se apodera de nuestro sentido del gusto y nos transportamos a Ibarra, al norte del Ecuador, donde buscamos el local más cercano para saborear nuestra fruta preferida convertida en un helado, el tradicional helado de paila.

Su existencia se remonta mucho antes de la era cristiana y según historiadores llegó a Ecuador por las Carmelitas que arribaron desde Popayán-Colombia. Y en este, nuestro país vecino, continuamos el recorrido a través de la gastronomía y entramos a las cocinas bogotanas donde el aroma del ajiaco nos da la bienvenida, Nohora Granados nos cuenta sobre su preparación, historia.